Luego de pasar varias pruebas y momentos de nerviosismo, te anuncian que formas parte de la terna finalista de un proceso de selección. ¿Qué quiere decir esto? Que el puesto en cuestión se jugará entre ti y dos o tres finalistas más.
Llegada esta instancia, es probable que te llamen para una segunda entrevista de trabajo, esta vez con más tiempo y profundidad.
Magdalena Scepanovic, Jefe de área Desarrollo de Carrera de Mandomedio, asegura que para sortear con éxito esta última fase es fundamental ser honestos y tener claro cuáles son nuestras fortalezas y debilidades.
Estas son algunas de las recomendaciones que brinda la experta en recursos humanos:
Fuente: Universia.cl